| Promovido
a través de un movimiento de asociaciones conservacionistas,
fue declarado por ley del Parlamento Regional. En él
está representada la zona litoral, y en particular
la costera. En su interior se hallan dos de los estuarios
occidentales, como son la Ría de San Vicente y
la Ría de la Rabia. Junto a éstos se encuentran
diversos sistemas dunares, un conjunto de acantilados
marinos y un enclave intermareal rocoso. La
zona más continental está formada por
praderas de alto interés paisajístico.
En la zona más interior se encuentra Monte Corona,
donde junto a una importante explotación forestal
(eucalipto, pino, roble americano), se conserva un bosque
mixto caducifolio.
Dentro del Parque vive una población numerosa,
destacando la Villa de San Vicente de la Barquera. El
cabo de Oyambre divide al frente litoral del Parque
en dos sectores. En el sector occidental se encuentra
la playa de Merón, con sus dunas asociadas, destacando
la presencia del borrón (Ammophyla arenaria),
y el estuario de la Ría de San Vicente, que a
su vez está compuesto de dos brazos, teniendo
como escenario de fondo a los Picos de Europa. Estas
rías son lugar de invernada para diversas especies
de aves acuáticas. Los substratos fangosos y
rocosos de las rías contienen importantes poblaciones
de especies de invertebrados bentónicos, destacando
por su aprovechamiento marisquero las almejas finas
(Ruditapes decussatus)
.
En el sector oriental, además de la Playa de
Oyambre, con su peculiar punta de flecha que crece de
oeste a este y sus dunas, encontramos a la Ría
de La Rabia, que como en el caso anterior está
formada por dos brazos. También estas rías
albergan una población de aves invernantes como:
Ánade silbón (Anas penelope), porrón
común (Aythia ferina), garceta común (Egretta
garzetta), zarapito real (Numenius arquata), etc.
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