La comarca de Saja-Nansa, "reserva dentro de la
gran reserva" de Cantabria, ha sido recientemente
convertida en "Ecomuseo", es decir, que será
conservada en toda su pureza por su valor ecológico.
Situada entre la costa y las sierras Escudo de Cabuérniga,
Barcena Mayor, Cordel y Peña Sagra, incluye los
espacios protegidos del Parque Natural de Oyambre y
la Reserva Nacional del Saja. Predominan la tranquilidad
garantizada y una naturaleza exuberante. El paisaje
está dominado por la sinuosidad de los pliegues
y los relieves escarpados. Comprende los valles del
Nansa y Cabuérniga, y es una zona con personalidad
propia dentro de la región.
La franja costera que se extiende
desde Unquera hasta San Vicente de la Barquera se caracteriza
por la intensa interrelación entre los ambientes
marinero y ganadero. Por las rías de Tinamayor,
Tinamenor y San Vicente, el mar penetra en la tierra,
enriqueciendo el paisaje y las costumbres. Es la parte
más conservada de la costa de Cantabria, contando
con un importante espacio natural protegido como es
el Parque de Oyambre. Se conservan también algunas
de las tradiciones más fuertemente arraigadas
a la tierra, como el deporte del tiro con bueyes, y
a la mar, como la procesión marinera de La Folía.
Es un paraíso para el turismo ecológico,
rural y activo, con un importante patrimonio histórico-artístico.
Hay grandes extensiones de bosque
de roble, haya y abedul, que proporcionan, en los meses
de primavera, verano y sobre todo el otoño, coloridos
sorprendentes. En cuanto a la fauna, abundan el ciervo,
el corzo, el jabalí y el zorro, y en las zonas
más remotas y solitarias, es frecuente la presencia
del lobo, y ocasionalmente, del oso. Entre las aves
están el buitre, el urogallo y el águila
real, aunque son más fáciles de ver el
cernícalo y el milano, En el otoño se
produce la "berrea" de los venados, época
en la que se puede escuchar la llamada de celo de los
machos de esta especie; y la "pasá",
cuando se reúnen los rebaños de vacas
tudancas -especie autóctona de la zona- en su
regreso de los pastos altos.
En esta zona hay dos núcleos
urbanos declarados Conjunto Histórico-Artístico,
en Tudanca y Bárcena Mayor, donde se conservan
todas las características de la arquitectura
tradicional. Esta particularidad es extensible a Carmona.
En el valle del Nansa, San Sebastián de Garabandal
es un importante foco de atracción turístico
religiosa, y lugar de gran afluencia de creyentes a
lugares en los que supuestamente se produjeron, en los
años 60, varias apariciones marianas.
La villa marinera de San Vicente
de la Barquera ocupa un lugar estratégico poblado
desde tiempos inmemoriales. Conserva vestigios desde
la época altomedieval, con muralla, fuerte e
iglesia ubicadas en un lugar elevado y fácil
de defender. Forma parte del Camino de la Costa hacia
de Santiago de Compostela.
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