Cuenta
con una gran variedad de recursos que contribuyen
a definir un paisaje bien contrastado en el que sobresale,
por su alto valor ecológico, la franja costera,
incluida en el Parque Natural de Oyambre, y que alberga
ecosistemas tan frágiles como los arenales
y dunas de Oyambre y las marismas y ría de
La Rabia. Más de treinta pequeños núcleos
aparecen dispersos entre la costa y lasierra del Escudo
de Cabuérniga, destacando entre los cultivos
prados y plantaciones de eucalipto y pinos. Se trata
de un territorio altamente humanizado, si bien es
posible encontrar bosques especialmente bien conservados
al suroeste del municipio; el robledal y hayedo de
los montes Gándara y Bustriguado en las laderas
de la sierra del Escudo, el robledal en el vallejo
de Panes, cerca de Labarces, el cajigal del Monte
Corona, en el linde oriental del término y
el encinar de Treceño pueden ser los más
notables.
Mención especial merece el Monte Corona, el
mejor ejemplo de bosque mixto en las proximidades
de la costa del occidente de Cantabria. La madera
de roble de este monte fue utilizada para todo tipo
de construcciones navales, habiendo sido soporte económico
de una parte de la comarca. |