Es
un municipio de poco más de trescientos habitantes,
donde la emigración, desde hace mucho tiempo,
viene siendo algo más que un fantasma: es una
realidad. La dificultad para arar la tierra, hace
que ésta no constituya una salida económica
para sus habitantes, que se dedican principalmente
a la explotación ganadera.
La vaca de raza tudanca, que toma el nombre del núcleo
principal de este municipio, ha sido reemplazada paulatinamente
por otras especies de aptitud cárnica, algunas
que convivían con la tudanca y otras de nueva
introducción. Como en el valle de Polaciones,
en épocas de poca actividad en el campo los
que tenían posibilidades se desplazaban a diversos
montes en cuadrillas como "Serrones". |