Este
territorio, situado en pleno valle del Saja, compatibiliza
su tradicional actividad agropecuaria basada en las
explotaciones de vacuno, con una actividad turística
sustentada en su apreciable gastronomía (cocido
montañés) y en la calidad de los buenos
equipamientos hosteleros con los que cuenta.
La actividad ganadera continúa siendo importante
y representa un punto de inflexión entre la
ganadería de aptitud láctea y de aptitud
cárnica; dado que la primera de ellas desaparece
a medida que nos adentramos en el Valle de Cabuérniga.
En cuanto a la actividad industrial y comercial, no
existe tradición en el municipio, si bien la
cercanía a Cabezón de la Sal permite
a muchos cabuérnigos encontrar allí
empleo en estos sectores, además de satisfacer
sus necesidades comerciales. |