Enmarcado
en un amplio valle del curso medio del río
Saja, se encuentra este municipio, nudo de comunicaciones,
dado que sirve de conexión con el valle del
Nansa, donde se localiza el núcleo de Carmona,
declarado de interés histórico artístico.
Ostenta el nombre del antiguo valle de la Merindad
de las Asturias de Santillana un municipio cuyo término
abarca solamente el de cuatro de los diez concejos
que conformaban la jurisdicción del viejo valle.
Aunque algunos documentos altomedievales hablen de
las gentes de este valle para repoblar Castilla, lo
cierto es que son de en torno al año mil las
más antiguas citas sobre las iglesias que aglutinaron
las actuales poblaciones. Tanto los hombres y lugares
de behetría, como los dependientes del monasterio
de Cárdeña y otros, acabaron cayendo
bajo la jurisdicción señorial de la
casa de la Vega, tal como sentenció Juan II
en 1444.
Se
integra perfectamente con los municipios colindantes,
al norte, Ruente, al sur Los Tojos, de modo que entre
los tres conforman desde 1774 el Real Valle de Cabuérniga.
Forman parte de la Mancomunidad Campoó-Cabuérniga
a la que pertenecen los montes, derechos de pastos
y otros derechos derivados de las ordenanzas.
En
Valle nació, el año de 1845, el ilustre
científico Augusto González de Linares,
fundador de la primera Estación para el estudio
de la Biología Marítima en España
y primer secretario de la Institución Libre de
Enseñanza; y en Sopeña, en 1898 nació
Manuel Llano, llamado el poeta de la Montaña.
Este Ayuntamiento se formó en 1822, pero sin
los concejos de Carmona y Viaña, que se le agregaron
trece años más tarde, cuando todo el municipio
pasó del partido judicial de Puentenansa al de
Cabuérniga, donde se mantuvo hasta hace cuarenta
años, en que fue integrado en el de Torrelavega.