Los
cultivos tradicionales eran el maíz y las alubias,
pero también el trigo en Helgueras, el centeno
en San Pedro de las Baheras, el lino y el cáñamo
en Serdio y las calabazas en Luey; en Pechón,
lo principal era el ganado. Éste, constaba
de vacas, yeguas, ovejas y cabras. El monte, por lo
general de roble, era igualmente explotado. Así
en Pesués se aprovechaba la madera y se practicaba
el carboneo. Una de las ocupaciones más generalizadas
en todo el municipio era la pesca en las rías
y en la costa y la recogida de algas.
En Luey y Pesués se pescaban magníficos
salmones y, en Pechón, lubinas. Estos dos últimos
pueblos tuvieron sonados pleitos con San Vicente de
la Barquera, precisamente a costa de los derechos
de pesca. Además había un alfar en Estrada,
una fábrica de harinas en Muñorrodero
y una tejera muy importante en Prellezo, que exportaba
a otra regiones. Hay que hacer mención a la
barca de Pesués en la que atravesaban el Nansa
viajeros y mercancías.
La cultura y tradiciones del municipio están
ligados, sin duda, a la influencia que en su configuración
tienen las desembocaduras del Nansa y el Deva, dos de
los mejores ríos salmoneros del País,
que aportan otros recursos como las angulas. Sus desembocaduras
conforman la Tina Menor y la Tina Mayor.
Es un municipio con raíces comerciales que se
reflejan en la actualidad los miércoles en el
mercado de Unquera y anualmente con la celebración
del mercado rotativo que se ha implantado en fechas
recientes.