Su
caserío se reúne en distintos barrios,
como en los vecinos pueblos de Ruiloba, Treceno y
Roiz. Se practicaba la agricultura tradicional, cultivándose
el maíz, las alubias y ya en el siglo XIX las
patatas. También se recogía alguna fruta.
Su ganadería, principalmente vacuna, constituía
una importante fuente de recursos, aprovechando los
buenos pastos de que disfrutaba el territorio municipal.
Había montes de roble y se practicaba la caza. |