Los
puertos de Sejos, donde pastan miles de animales en
veranos, son uno de los elementos culturales de primera
magnitud, dada su importancia económica y la
implicación de la población en el conjunto.
La subida a los puertos, el pastoreo, las reuniones
en la Cabaña construida al efecto, son alguno
de los elementos articuladores de esta actividad que
data de tiempo inmemorial.